Discurso Despedida

27 de Marzo de 2012

Rector Mgfco., Sr. Presidente del Consejo Social, Sra. Secretaria General, Sra. Defensora de la Comunidad Universitaria de la Universidad Politécnica de Madrid

Queridos amigos,

Hoy es un día muy importante y muy emocionante para mí, ya que se acumulan y contraponen diversos sentimientos. Por una parte, el dejar un cargo que ha marcado profundamente mi vida personal y profesional y, por otra, de inmensa alegría al ver culminado con éxito el proceso de consolidación de la institución del Defensor en nuestra universidad, al tomar hoy posesión la nueva defensora y asegurarse así la continuidad y el futuro de la figura.

Y digo esto, porque exactamente hace ocho años y un mes de mi toma de posesión como primera Defensora de la Universidad Politécnica de Madrid, y ello suponía para mí un verdadero desafío y una responsabilidad extraordinaria, el cumplir con los objetivos propuestos y ganarme la confianza y el respeto de las personas que habían creído en mí, era fundamental para poder transmitir los valores absolutamente consustanciales con la figura, como son: la independencia, la autoridad, la equidad y el compromiso con los derechos y libertades de las personas. Era plenamente consciente de que del acierto o no, de mis actuaciones, dependía la continuidad de la figura.

Por eso hoy, es un día también muy alegre para mí, ya que se ha producido la sucesión de una forma natural en la Prof. González Chamorro, y eso es señal inequívoca de que la misión a la que me comprometí hace ocho años ha sido cumplida. Mi más sincera enhorabuena a la Profesora González Chamorro.
El camino para conseguir la misión ha sido largo, difícil, y apasionante, por todo lo que he aprendido, las personas que he conocido y el enriquecimiento personal tan grande que he tenido. Efectivamente, soy mejor persona que hace ocho años. Es seguro, nunca dejaré de ser Defensora. Después de este periodo, los derechos humanos, la equidad y la ética se quedan firmemente grabados y no se desprenden de ti. Esto es lo que hace la autoridad y no el poder. Es la grandeza de la autoridad.

El poder, si bien es cierto que es un elemento fundamental para la transformación de las cosas, te abandona en el mismo momento que cesas en el cargo, pero la autoridad, si eres capaz de entenderla y conseguirla, te acompañará hasta el final de tu vida.

Y esta oportunidad me la dieron tantas personas que nunca podré agradecérselo bastante.

En primer lugar, Gracias a los estudiantes, ya que fuí su candidata en las dos ocasiones que me presenté a las elecciones.

Gracias al Claustro que me dio su confianza e hizo posible que fuera Defensora.

Gracias a los órganos de gobierno de La universidad que al ser destinatarios finales de mis recomendaciones y sugerencias, son ellos los que han sufrido a veces mi persistencia y mi perseverancia en determinados momentos. A ellos, muchas gracias por atenderme y pido disculpas por los errores cometidos.
Gracias a todos mis amigos constituyentes de los tres sectores de la universidad porque en los momentos difíciles siempre estuvieron conmigo.

Gracias a mi familia, a mis padres, a Pedro y a mis hijos, por el respeto a mi toma de decisiones, no siempre fáciles. Siempre fui educada en el contexto de la ética, la dignidad, la libertad, la justicia y el buen ejemplo y ahora entiendo y percibo con orgullo que he sido capaz de transmitirlo a mis hijos y a mis alumnos.
Gracias a mis colegas, Defensores que lo son y han sido de las Universidades Españolas, porque han sido una fuente inagotable de saber y lealtad. Ellos me dieron la oportunidad desde el principio de participar en la Comisión Permanente de Defensores y ocupar su coordinación, para posteriormente desde 2007 hasta hace unos meses presidir la Conferencia Estatal de Defensores Universitarios, asociación que se ideó y fundó en nuestra universidad.

Gracias también a mis colegas de las Universidades Europeas y Americanas, de los que tanto aprendí. Puedo decir humildemente, sin faltar a la verdad que la Universidad Politécnica de Madrid es una referencia en el mundo del defensor porque siempre me integraron en sus equipos de liderazgo.

Y sobre todas las cosas Gracias a mi equipo, que me ha acompañado en este tiempo y que sin ellos hoy no estaría aquí. Los aciertos que haya tenido se los debo a ellos y los errores son sólo míos. Gracias a Mercedes, Antonio, Ramón, Carlos, Encarni y Juan…..

Y finalmente Gracias a todas aquellas personas, que no puedo decir su nombre y que han ocupado ocho años de nuestras vidas y ocho mil horas en nuestra oficina, porque nos hicieron partícipes de sus lágrimas y de sus risas, de su amor y de su desamor.

Decíamos ayer, 27 de febrero de 2004, recordando a la Guerra de las Galaxias, que la fuerza nos acompañe, y en verdad me acompañó, aún en los momentos más difíciles.

Y hoy, 27 de marzo de 2012, permítanme que me introduzca en Memorias de África y que sueñe con ser la Baronesa Blixen, cuando teniendo que abandonar su adorada Kenia y a sus kikuyus, saluda a la nueva gobernadora y le dice…Señora, espero que sea muy feliz aquí, yo lo fui…..

Muchísimas gracias a todos.

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